Los primeros rayos de sol que llegan a la habitación despiertan al chico. Andy abre los ojos, la luz lo ciega, así que los vuelve a cerrar, da media vuelta e intenta volver a dormirse. Casi lo ha conseguido, cuando oye unos pitidos. No sabe si los está soñando ya que no es muy consiciente de lo que ocurre a su alrededor. Los pitidos cesan. Satisfecho, se duerme. Aunque la tranquilidad dura poco
Selena: ¡Andrea! ¿qué haces acostado todavía? ¡hay que ir al instituto!
Andy, con los ojos cerrados, contesta desganado
Andy: que no me llames Andrea, cansina....y ahora me levanto
Los pitidos que Andy escuchó antes vuelven a sonar. No se los había imaginado
Selena: ¿quién te estará llamando a estas horas?
Selena se acerca al movil del chico, lo coge y lo mira antes de lanzarselo. Andy lo coge a pesar de estar medio dormido
Selena: es Luca
Andy ignora a Selena y mira quién lo está llamando. Su hermana lleva razón
Andy: ¿que quieres cansino?
Luca: ¡oye! ¿así tratas a tu mejor amigo después de tanto tiempo?
Andy: ¿dos días es mucho tiempo para ti? pues si que lo vas a pasar mal...
Luca: no tanto. La navidad está aquí mismo.
Andy: Luca....no voy a ir a Italia en Navidad
Luca: ¿cómo que no?
Andy: mis padres tienen que cenar con unos contactos y piensan que Navidad es la mejor época
Luca: tío...
Andy: lo siento Luca. En Semana Santa seguramente...
Luca: Andy , cállate. Dijiste lo mismo de Navidad. Dijiste que ni siquiera notaríamos que te habías ido. ¿lo recuerdad verdad?
Andy: Luca, lo siento. De verdad. Tengo que cambiarme para ir al instituto.
Luca: sí claro. Venga, ve al instituto y olvídate de tus amigos de toda la vida
Andy: Luca, sabes que las cosas no son así
Luca: lo sé. Pero eso no cambia nada. Adiós
Luca cuelga sin dar tiempo a Andy para contestar. El joven se sienta en la cama, abatido. Selena se marchó hace rato. Se cambia y baja para desayunar. Allí está la criada, friendo tortitas y su madre y su hermana desayunando. Se sienta y la criada le pone enfrente un plato con tortitas y sirope de fresa. Andy come despacio, desganado
Madre: Andrea, come más deprisa o no llegareis al instituto
Andy: que no me llames Andrea...
Madre: ¿y por qué no?
Andy: porque no me gusta
Madre: pues tu madre te puso el nombre para que te llamaran así
Andy: ya, ¡pero tu no eres mi madre!
Andy se levanta e, ignorando las súplicas de su madrastra y los ojos vidriosos de su hermanastra, sube a su habitación y se sienta en la cama. Esta sigue sin hacer porque la criada no ha limpiado su habitación todavía. Lo ve todo desordenado, como su vida. Piensa que, para ordenar sus ideas, primero tenga que hacer lo propio con su cuarto. Se agacha y recoje la ropa sucia. Debería pedirle perdón a Marta, su madre y a Selena por haberse puesto así. Pero es que todo aquello le supera. Cuando ha puesto toda la ropa sucia en el cubo, se detiene y piensa ¿qué está haciendo? Él no es así. El no recoje su habitación, el no pide perdón. Él se porta como le da la gana. Todos a su alrededor lo hacen ¿por qué el no? Cooge su mochila y, más enfadado que antes, baja a la cocina.
Andy: ¿nos vamos o qué?
Marta y Selena se levantan y siguen a Andy hasta el garaje. Marta a duras penas puede contener las lágrimas por todo lo que le ha dicho su hijo. Arranca el coche e intenta no pensar en nada. Intenta sacar conversación pero Selena esta igual que ella y Andy mira por la ventana enfadado. Deja a los chicos en la puerta del insituto y se va. Algunos los observan con admiración, ya que ambos están de muy buen ver, otros siemplemente los ignoran. Ellos imitan a estos últimos y Selena intenta hablar con Andy. Intento fallido.
Selena: Andy
Andy: ¿qué?
Selena: hoy es día 14 ¿no?
De pronto Andy siente una punzada en el pecho, mas bien un mazazo. Ni siquiera lo recordaba. Andy se odia a sí mismo. Le gustaría recordar, pero sabe que acabaría llorando. ¿cuanto hace, 4 meses? No es suficiente para que se curen heridas tan profundas.Selena cae en lo que su hermano esta pensando y se lamenta de ser tan idiota ¿Cómo ha podido recordárselo?
Andy: y, por favor, ahora no seas tan tonta de ir contándole a todo el mundo lo que me pasa. Que sé que eres capaz
Selena: tranquilo. No diré nada a nadie
Unas voces a su espalda llaman a Selena. Ella se gira y ve a PVicky, Silvia, Esmeralda, Andrea y otros chicos que no conocen. Ella se acerca, agarrando a Andy y tirando de él, y saluda a todo el mundo. Andy los mira a todos, pero no dice nada, solamente observa. El timbre suena anunciando la primera clase. Todos se lamentan mientras echan a andar. Pero Andy agarra la mano de una chica. Andrea.
Andrea: ¿qué quieres?
Andy: nada. Solamente recordarte que vengas puntual esta tarde
Andrea: ah, claro. Por supuesto, "jefe" ¿quieres que te hagas una reverencia también?
Andy: mira que eres tonta
Andrea: yo por lo menos no me voy dando aires de superioridad
Ambos jóvenes aún no se han movido de su posición inicial y discuten acaloradamente. Después de decirse un par de barbaridades, qué duelen a ambos más de lo que se imaginan, el director llega. Castigados toda la semana. "Genial" susurra Andrea mientras se encaminan a la primera clase. Tocan y asoman la cabeza pero la profesora no está dispuesta a dejarlos entrar. Los chicos se reclinan contra la pared de enfrente. Andrea resopla, haciendo ondear su largo flequillo castaño. La profesora sale, les entrega un papel con deberes y se dirigen al aula de los castigados. Andy ocupa un lugar y Andrea, después de observar como se ha instalado alli, se sitúa en el asiento mas alejado del chico. A Andy le duele, en cierta manera ¿tan mal le cae? pero, por segunda vez esa mañana, sacude la cabeza, piensa que él no es así y se dispone a hacer los deberes. Andrea, sim embargo ha sacado un libro de su mochila y lo abre, sacando un marcapaginas, claramente hecho por ella, ya que es una hoja de libreta con los cuadritos pintados y doblado por la mitad. Andy se agacha un poco para ver el título una canción para ti. seguro que es una de esas pasteladas románticas que tanto le gustan a las tías...que tanto le gustaban a ella...
Una lagrima cae por su mejilla, pero se la limpia con la mano rapidamente. Sim embargo, sus ojos lo delatan
Andrea: ¿estás llorando?
Andy se cansa de luchar y se abandona al llanto. Al poco rato siente un contacto contra su mejilla. Se quita las manos que tenía puestas en los ojos y la mira. Andrea le tiende un pañuelo de papel. No sonríe, ni muestra emoción alguna, simplemente mira hacia otro lado con aire aburrido. Duda si cogerlo o no, pensando en que truco tendrá. La chica adivina sus pensamientos y se adelanta
Andrea: no tiene truco de verdad. Sólo quiero ayudarte. Y coge el pañuelo ya que se me está cansando la mano
Andy finalmente coge el pañuelo y se limpia como puede. Andrea ha vuelto a su asiento y sigue leyendo, cómo si no hubiera pasado nada.
Andy: oye, ¿no tienes curiosidad por saber por qué me he puesto a llorar así de repente?
Andrea: no
Andy: ¿no?
Andrea: no. Si lloras, tus motivos tendrás. A mi eso no me incumbe. Yo sólo soy la jardinera.
Andy: ....
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