Andy se queda sorprendido con la respuesta de la chica. Andrea sigue enfrascada en el libro, sin mirarlo. Él se seca las pocas lágrimas que mojan sus mejillas y la vuelve a mirar. Andrea nota los ojos de Andy clavados en ella y lo mira.
-¿Qué pasa?.
-Nada.
Ambos vuelven a mirar a sus libros. Ahora ella es la que mira disimuladamente al chico, que también la mira
-¿Y ahora qué quieres?
-¿Yo? Nada.
Y así pasan un buen rato. Mirandose y sin nada que decir. Andrea se cansa de ese absurdo juego de miradas y se acerca a él.
-Vale, tu ganas
-¿Qué yo gano el qué?
-Que te pregunte por qué llorabas. ¿Es lo que querías no?
-No, no quiero que te metas en mi vida. Ni tú, ni nadie
Andrea, sin previo aviso, se pone a tararear una canción que Andy nunca ha escuchado, sin prestarle atención. El joven cada vez esta más enfadado
-¡Y ahora porque pasas de mi!- el chico, rojo de ira, grita todo lo que puede, a pesar de saber que el despacho del director esta allí al lado. Ella se asusta, como si no hubiera oído nada de lo que el chico decía.
-¡Cállate! Como el director te haya oído vamos a estar castigados pero de verdad- susurra ella.
-¿Cómo que de verdad?- el tono del chico sigue siendo demasiado elevado para el gusto de ella, así que corriendo se acerca a Andy y le susurra que no grite.
-¡Grito si me da la...!
Pero no puede terminar la frase, Andrea se lo impide poniendole una mano en la boca.
Estan así, él sentado y mirándola y ella de pie, con su mano en la boca del joven. Andrea se pone el dedo en la boca, indicando silencio y escucha. Parece que el director no se encuentra en su despacho. Agudiza un poco más el oído, parece que no había profesores cerca. Suspira y retira la mano de la boca de Andy, lentamente.
Andy se levanta al mismo ritmo en el que Andrea desliza la mano por su cuello. Ambos se miran. La mano de la chica se encuentra ya en su pecho y la mano del joven se acerca hacia la cara de ella. Ella suspira y cierra los ojos mientras el pone su mano alrededor a su cuello y se acerca más a ella.
Ninguno de los dos piensa en nada excepto en sus agitadas respiraciones, las cuales ya pueden sentir ambos. Cuando sus bocas estan a punto de encontrarse, ambos sacuden la cabeza y parecen despertar del sueño en el que se hallaban sumidos. Se miran, incómodos por la proximidad. Andy resuelve acercar la cabeza de Andrea a su pecho y abrazarla. Ella, que no sabe como han acabado así, acepta de buen grado el abrazo. El timbre suena y se separan, recogen sus cosas y se dirigen a clase. Juntos, pero sin mirarse ni hablarse lo mas mínimo. La vergüenza les puede. O quizá hay algo más pero ninguno se atreve a decirlo.
Entran en clase y dejan sus cosas en sus respectivos sitios. Andrea se acerca a sus amigas que hablan sentadas en sus mesas y Andy se acerca a algunos de los chicos de su clase. Ninguno presta demasiada atención a las conversaciones de sus amigos, están pensando en que demonios acaba de pasar. ¿Se han abrazado? ¡Pero si se odian! Pero eso no era un abrazo, iba camino de ser un...
No, no puede ser. Eso nunca ha ocurrido.
-Andrea...¿qué pasa?- la voz de Selena, la sorprende- ¿estas escuchando algo?
Ehh no. Lo siento- Andrea sonríe forzadamente y mira a Andy. El chico tiene la mirada perdida, y da la impresion de estar en un lugar muy lejano. Y la verdad es que asi es. Su mente se encuentra en Italia, en el pasado Julio...